No puedo contar nada más sin hacer un "espoiler". Me parece un libro que luce, no solo con luz si no con brillo propio. El uso del lenguaje es exquisito. Demuestra Landero una capacidad de descripción tan fina, que hace de la lectura un placer de lujo. Encadena emociones y vivencias con la habilidad que solo un mago posee. Es mucho más que la propia historia, es cómo la cuenta lo que imanta al lector.
Agradezco muchísimo a la persona que me lo recomendó que me hiciera leerlo. Por fin he leído algo que no es un súper ventas, o un libro de moda, me he alejado del coronavirus. No es una novela de misterio, no hay buenos y malos. Es una inmersión en el río de la vida. Es algo para lo que te tienes que sentar y encender una luz cálida si está nublado o es de noche. Te tienes que parar y concentrarte para leerlo y merece la pena desde luego.