Como decía un primo mío antes del 12/08/28: “yo tengo mucho que estudiar todavía, no sé si me da tiempo antes del eclipse” A mí me tuvo acongojada la información respecto a la ceguera. Bastante tengo con mi miopía, como para fastidiarlo por mirar al sol. Que yo miro al sol cada tanto, ¿tengo acaso la retina muerta ya? ¿Irreversiblemente dañada? ¡Ay madre!. Luego está el tema de ¿Cuándo hay que ponerse la gafa y cuándo hay que quitársela?. A esto se añade que no puedes mirar, ni con gafas, más que unos pocos segundos. Que si lo de la corona de diamantes, en el momento álgido, ahí si que se puede mirar sin las gafas. O sea, hay que quitárselas, porque si no, no vas a ver nada.
Va a cambiar el clima de modo súbito. ¿El clima? Sí, pueden bajar las temperaturas de modo brusco. Se entiende que subir es imposible porque llegaríamos al punto de ebullición.
No hemos hablado del equipaje, ¿qué había que llevar? Un cronómetro. Por lo del tiempo de exposición. Un jersey, por lo del cambio del tiempo, o quizá un chubasquero, por si ese cambio implica lluvia, e incluso arranca una tormenta. Es que no lo sé. Una muda completa, me quito las sandalias y me calzo unas botas; encima del vestido jersey de invierno. Protector solar, agua, para que no me de una alferecía. Un sombrero. La cámara, el móvil cargado (y el cargador), unos prismáticos y una cámara oscura que me permita ver el eclipse si mirar al sol. (ver sin mirar). Y el sombrero, que también hay que llevar sombrero.
El tema de la reacción de los animales también me inquietaba. Los animales no están interesados por este tema que trae loca a media España y resto del extranjero. Esto es literal, porque la otra mitad solo disfrutará de un 99,9% de ocultación. Nada que ver. Según una locuaz experta si has visto un eclipse total, dices que lo has visto; si es parcial, aunque sea 99,9%, “crees” que lo has visto. La experiencia es otra.
El tema de la experiencia me inquieta también. ¿Se trata acaso de una muesca en la culata? Pienso en mis padres, ellos nunca vivieron la experiencia. ¿Y?
Vuelvo a los animales. En cuanto empiece, va a ocurrir como en los terremotos: ladrarán los perros o aullarán; las aves dejarán de volar y cantar; harán caso, en fin, a su intuición y se esconderán porque la rareza en el mundo natural es un aviso de que algo va a ocurrir.
De verdad que yo quería verlo pero me agobié mucho.
Además, si le dices a alguien tu sitio previsto; te hace mogollón de preguntas: Mira que no esté seco el sitio donde aparques, por el riesgo de incendio; ¿tienes horizonte despejado hacia el oeste? Hombre, se supone que sí, pero ya dudo. ¿Qué es despejado? ¿Como de despejado? ¿Cuánto? ¿Has mirado la previsión del tiempo? Ojo con las nubes de evolución.
Y que cambian los colores, ¿como si fuéramos daltónicos? ¿De qué hay que vestirse? ¿De rojo o de verde? O al revés. ¿Me tengo que poner algo especial para no desparecer? que ya soy muy invisible. Ay madre.
¿Y si te toca conduciendo?, soy taxista, soy piloto de Iberia, de AVE ¿y sí, me dirijo hacia el Oeste a esa hora?. ¿Me pongo o no me pongo las gafas para conducir?. ¿No miro? ¿Miro? ¿Paro? Si voy volando ….me imagino a Felipe, que hace hoy el vuelo Madrid Nueva York, un suponer. ¿Se anulan los despegues? ¿No hay despegues ni aterrizajes hacia el oeste?
¿Y que me dices de la nubosidad?. Porque cuando anochece siempre salen esas nubes. ¡Que incertidumbre esta del eclipse!
A mí lo que más me gusta es lo de pedir un deseo. Que es como cuando ves una estrella fugaz. No sé si la probabilidad de que se cumpla es mayor por el esfuerzo. Que todo cuenta.
Y lo curioso de todo es que no se habla de los malos presagios asociados a los eclipses. Ese tema se ha ocultado en favor del turismo y el postureo. Borrón y cuenta nueva. Lo que contaba era la mejor foto, la mejor localización., el mejor relato de “donde estarás tú a la hora del eclipse”. Pues metida en la cama, con el aire acondicionado congelándome la nariz, tapada con el edredón para no enterarme ni por la tele ni por las voces de la evolución. Que hay tenis. Y me lo pierdo. Imagina que hubiera sido la final de España con Argentina el mismo día. Eso sí que es un eclipse. Y no el de Bonny Tyler, con el de su corazón. Ya lo veré por la tele.
Yo el eclipse lo vi como un reina, en un castillo, desde el mayor arco de herradura de la península, con un abrazo, Feliz y agradecida.






