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07/08/2026

LOS VIAJES DE LA ENVIDIA

 

Lo mejor de los viajes es contarlos. Es lo que decía al torero de las conquistas amorosas. Ligarse a la guapísima actriz tiene el componente indispensable de contarlo. Si no, ¿para qué? Y es que el placer es efímero pero el relato perdura. Si es bueno. Si por fin Colin Firth se entera de dónde estoy y viene a buscarme; antes de perderme, mandaría un par de WhatsApp, por lo menos. Ya se encargarán los amigos de que corra la voz,
Con los viajes pasa igual. El cuaderno de bitácora de un viaje es un árido documento a no ser que lo haya escrito Gabo o Reverte. Es una sucesión de fechas y datos a todas luces inservibles para el lector. Es el espacio para el desahogo. 
Un viaje en barco, día a día, es un petardo, desde el noray, luego que si la vela mayor, el Spinnaker y el foque. Venga cabos arriba y abajo, que no son cuerdas, que el agua cuerda es cabo. ¡Acabáramos! Por no hablar de los nudos, que si el as de guía, ballestrinque, nudo llano y el que a mí me deja perpleja: ahorcaperros. Si, el nombre es muy desafortunado pero se considera el único nudo corredizo realmente aceptado y utilizado con frecuencia por los marineros en cubierta. Ahí lo dejo. El viaje en barco tiene mucho curro, mucho limpiar la cubierta, miedo en ciertas ocasiones, aburrimiento a raudales. Pero las fotos y el relato obvian el tedio y resumen la aventura y la esencia de un recuerdo que es lo que se cuenta a la vuelta. Mucho tomar el sol, el viento el la cara, los baños de acrobacia desde cubierta, los avistamientos de delfines.
En general los viajes son eso, mucho lio. Confusiones en el rumbo. Que si es por aquí, que no, que es para el otro lado. El GPS ha salvado muchos matrimonios, pero no en todas partes hay cobertura. Y las crisis de orientación son de las más graves en un viaje, especialmente cuando hay prisas o presiones. Nada como ir con un sherpa en un grupo o un apache que se orienta a base de olfato y pistas invisibles.
Además, en los viajes, están los compañeros de viaje. No siempre es fácil la convivencia. Si es familia, porque es familia. Si son amigos porque se te ha olvidado lo maniático que era uno con los horarios, lo enfadado que se levantaba, lo activo que era o su poca iniciativa. Cualquier cosa, actitud, repetida durante 15 días puede sacar de quicio al contarlo. Es que la rutina es lo que tiene, es cansada, requiere grandes dosis de paciencia y eso se reserva para tu mundo más íntimo, donde los engranajes funcionan y las partes se ocupan de engrasarlos para que duren mucho porque son tu estructura. El caso es que en los viajes se puede organizar la marimorena en el día a día por una de pipas que desborda el vaso de Arquímedes... entonces se vacía del todo. Ojo.
Es bueno conocer al equipo de aventura y saber el papel que le corresponde a cada uno. Es una forma de minimizar el daño. De vuelta a casa, las miserias no salen. Salvo los aguafiestas que solo cuentan desgracias. Lo normal son las fotos del sol en el límite de irse o llegar, un barco pesquero con  un bonito que parece atún. Sonrisa de ganador.
“Vente a ver el eclipse a la Sierra de la Culebra”. Es la frase de moda, de lo más romántico que se vende estos días. Como lo fue “vente a ver rinocerontes conmigo a Sudáfrica o a Namibia”. Pero lo que no te cuenta nadie es todo lo que hay hasta que ves el puñetero eclipse o el rinoceronte de las narices. El frío o el calor que se pasa, los mosquitos, que no encuentras sitio para aparcar. No llegamos. Que resulta que tu colega de viaje es un friki del espacio y hay que hacer una maleta mini, solo viaja con tres calcetines, cada día lava uno y así cada día lleva al menos uno limpio. Pero siempre uno usado. Cada uno de un color, para no confundirse. No entramos en detalle con respecto a la ropa interior. Eso es el viaje que no se cuenta. A la vuelta quedan las risas de los protagonistas y la envidia de los que no fueron. 
Un jefe mío decía que viajar está sobrevalorado. Él prefería conocer las ciudades viendo documentales. Y es que en los viajes, como en la vida, lo importante no es donde si no con quién.

4 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con tu jefe, Monty.

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  2. Maria, siempre es un placer leerte. Justo acabo de revisar que todo el equipaje de mi próxima expedición está listo, (mañana volamos a escalar unas paredes perdidas al norte del estado de Rio de Janeiro) me siento el el pc y me encuentro este soplo de aire fresco que siempre nos envías. Que gozada!!!! Lo has clavado en mi caso, jejeje.
    Muchas gracias y un abrazo.
    J,Herrero

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    Respuestas
    1. Jorge!!! Qué ilusión leerte! Gracias por comentar! Un beso enorme

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