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20/07/2026

BICHO RARO

Ya está confesado. No vi la final España - Argentina. ¿Soy la única persona que no vio el partido? ¿Es pecado? Ni a medias lo vi, ni de refilón. No encendí la tele. No voy a presumir de intelectual, me quedé frita viendo una serie: ‘Crimen en el Paraíso’, que no tiene nada de profunda ni sesuda. Me gusta porque transcurre en una isla pequeña del Caribe, donde pasan muchísimas cosas, para lo pequeña que es y la diminuta comisaria que se encarga de encontrar a los malos a contracorriente. Me gustan lo colorido de la vestimenta y el paisaje y el mar. Me gusta el mar. Y me gusta que un detective británico, que siempre es el jefe, supere sus británicas manías e incluso su británica adicción al te para darse al ron y a las cervezas (que por cierto, guardan en una nevera de la comisaría).

No vi la final pero estoy igual de emocionada y de contenta. Me siento súper española, súper orgullosa; colgaría la bandera si tuviera balcón, engancharía latas tricolores en mi dos caballos como un recién casada, me pintaría de rojo y amarillo los mofletes y la frente y me echaría a la calle a esta noche a petar la Castellana después de haberme subido ayer a espaldas del mismísimo Don Cristóbal.

Pero no vi el parido.

Fui a dos colegios, en  uno estaba prohibido el fútbol. Solo había balones de baloncesto, sin recreo. Solo básquet. En el otro, el patio era tan pequeño que se jugaban varios partidos a la vez, de fútbol y de baloncesto y de beisbol, cuando se descubrió. Se compartía portería, marcada con precisión a base de montañas de jerséis. Pero incluso de esos colegios salen chicos eruditos en cuanto al balompié se refiere.

En cualquier reunión de amigos, vengan del cole que vengan; sobre todo los chicos, son candidatos a quitarle el puesto, que no la voz, al mejor comentarista deportivo. Manejan términos precisos para eso que sea que hacen los jugadores con las botas y la pelota, cuando usan la cabeza, las faltas que no lo son, las tarjetas de colores. Y el pobre árbitro que va de un lado a otro como puede. Hablan de la técnica de cada jugador, del juego de equipo y la estrategia. Casi me parece fascinante, por la conversación. Que si Lamine quita un defensa al equipo contrario, del miedo que le tienen los contrincantes, aunque no marque, la ventaja de un equipo sin estrellas donde el todo es peligro y no la individualidad. Son filósofos del esférico. Que si Simón debía ser suplente. Que de porteros andamos sobrados. Que somos los mejores. ¿Y si somos los mejores bueno y qué? Que si la selección Argentina es canchera, ¿no será un eufemismo de macarras? Que se lo digan a los ingleses. Vivan los ingleses, por cierto. Hey Jude! Por jo hablar del estado del césped y la temperatura y humedad ambiente. Que todas son variables o incógnitas que aún faltan por resolver en la ecuación.

Que si Cucurella y su tatuaje y lo majo que es, que no es capaz de insultar a Mesi y menos tapándose la boca. Ferrán y su sufrimiento por la mala crítica que le ha hundido durante meses y le ha hecho dudar de sí mismo. Y ese golazo que borra toda pena. Cantándole viva san Fermín a Merino. El conocimiento que tiene la gente de fútbol es inmenso, no sé cuánto tiempo y cuantas cañas le han dedicado, pero resulta apabullante. Es de tesis doctoral.

Los comentarios se salpican de apuestas y brindis. Las porras tienen un aroma a deseo que confunde a los entusiastas. En el post partido la sabiduría futbolera se expande. Salen los detalles. Rodri, que es titulado en ADE y esposo de cirujana. Porro, que se crio son sus abuelos. El aguante de todos a la provocación de la albiceleste que conseguía fingir pisotones, dar collejas, insultar, intentar provocar. Que España iba a lo suyo, a no dejarse manipular. Mente fría y objetivo nítido. No ofende el que quiere, si no el que puede. Cancheros, que no hay mejor desprecio que no hacer aprecio.

En la tribuna algún español que no luce nada rojo. ¿Falta de confianza en la selección? ¿Desinformación o desconocimiento del protocolo? ¿Ganas de llevar la contraria? A uno de los anfitriones le traicionó el subconsciente al elegir la corbata encarnada.

Partido completo y una prórroga de infarto, viendo a unos chavales que lo intentaban todo, a alguien se le escapó ¿Cuándo van a salir los titulares? Gracias Roja, por encender la ilusión y la alegría. Gracias por poner a todos contentos. 

He leído que la celebración por la victoria de llamada Roja, frente a la selección Argentina fue de tal envergadura que se registró en los sismógrafos. Que el IGN percibió la alerta. Hay que reconocer que solo el fútbol es capaz de hacer sonar las alarmas por un posible terremoto. Hemos pasado del riesgo de la ola y la entrada en resonancia de las gradas al peligro de tsunami. De oca en oca.

Pero no vi el partido. No sé si arrepentirme ya.


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