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06/07/2024
NO VALE TODO
03/07/2024
NECESITAMOS COLOMBIANOS COMO TU
No he estado nunca en Colombia. A pesar de haber visitado el continente, tanto América del Norte como del Sur y Central, no conozco Colombia. Me gustaría sí. Pero no sé de donde saca LinkedIn el algoritmo que le lleva a mandarme mensaje diario "buscamos personas de Colombia como tú". No soy de Colombia, y no sé qué más hay que ser para ajustarse a ese perfil de búsqueda.
Nunca he abierto los mensajes. Temiendo un fraude que amenaza mi incertidumbre. Pero hoy ha vencido la curiosidad. ¡Qué decepción! Se trata de un proceso de reclutamiento para hacer encuestas por internet y ganar dinero con ello. "Necesitamos colombianos de tu perfil" El cambio del mensaje, las variaciones son mínimas. No sé si esto se debe a la falta de imaginación.
27/06/2024
AL PAN, PAN
29/05/2024
MI MADRE ES UN SER DE LUZ
Porque no todo el mundo tiene zonas oscuras. Ella no.
Ella no. Ella es un ser de luz. Es la mejor de las madres, la más guapa, la más
lista, la más mejor del mundo mundial. Es la mía. Es mi madre y siempre lo
será. Aunque yo sea viejita ella será siempre mi mamá y yo su niña. Recordará la hora de mi nacimiento, lo gorda
y lozana que yo era de bebé. Como ahora. Que la paraba la gente para decírselo.
Que hija tienes. Que lorzas. Mi ropa almidonada en los paseos por el parque
donde vuelan los pavos reales. Mi madre. La mejor.
De ella mana paz a través de la tormenta, por mucho
que llueva. El humo del chéster le da un aire de película en blanco y negro, de
recuerdo. Aunque no lo parezca, se toma su tiempo para responder. Aunque no lo
parezca, se calla más de lo que dice. Ella siempre es refugio. Ella es sólo
oídos cuando mi mundo se atribula. Aunque no lo parezca, ella siempre está
atenta, te escucha todo, y en un rincón de su corazón atesora respuestas. Mi
madre se esconde por timidez, aunque no lo parezca, es difícil conocer su
espíritu profundo. Mi madre es discreta, aunque no lo parezca, pues frena mucho
más de lo que siente. Mi madre no miente nunca. Mi madre es buena.
Detrás del jeroglífico que es su caligrafía, hay un
orden perfecto y una comprensión profunda del hombre. De profesión doctora como
extensión natural de su carácter, porque corre por sus venas el juramento de
curar y cuidar al otro. Sin necesidad de hacerlo. Está en su naturaleza. Mi
madre, aunque no lo parezca, cuidaba a todos.
Mi madre, a través de la comida, reponía los
silencios, chantajeaba la razón y recompensaba la pereza. En la cocina dejaba
olvidado el día. En la salazón desarrollaba su imaginación y derramaba su caos
y su alquimia. Mi madre nunca ha dejado de sentir curiosidad, sin importarle
estar al compás de las modas que vienen y van.
Mi madre es un ser de luz, inconfundible allá donde se encuentre.
Mi madre es un ser de luz, con sus silencios y sus discursos. Con su pasión.
Mi madre es un ser de luz, con su prisa y con su
calma.
Mi madre es un ser de luz, que solo suma, que solo
aporta.
Mi madre con su presencia ilumina mi cordura.
Mi madre es un ser de luz, que en la distancia
incluso, arropa mi corazón. Mi madre es un ser de luz, que es mi sombra.
Mi madre es un ser de luz, con sus amigas, con su
familia y con su amor.
Mi madre encuentra entre las sombras el candil de la
esperanza. Mi madre ve cosas bonitas donde yo me hubiera perdido en el
bochorno. Mi madre, sin caer en el absurdo de la fantasía, me ofrece siempre
una alternativa. Mi madre consigue sacar de la pista al más seguro de los
mortales porque lleva dentro la luz y la inteligencia. Gracias madre.
28/05/2024
DE OCRES EN LA TOSCANA SEGOVIANA
Segovia viste de ocres. Si hay suerte, el verde. Tiene Segovia la fortuna de verse amparada por la inmensa Mujer Muerta. Que espera. Con nieve o sin ella protege al segoviano de los embates de Madrid, de las nieblas de Valladolid y de las yemas de Ávila. La Sierra de Guadarrama, la Bola del Mundo, Siete Picos, la Maliciosa, acordonan la provincia hacia la capital. Ya llegues por tierra o por mar a territorio segoviano, sea túnel o puerto, hay un punto de inflexión que hace innecesario el cartel que indica cambio de comunidad. Salir del túnel, cruzar los Leones o el paso de cebra de la venta Arias, tanto da. Después está la sorpresa. Nieve. Sol, o lluvia sin descanso.
Lo que más abunda en tierras segovianas es el ocre y las ovejas y los cerdos y las vacas. Margaritas en los taludes, amapolas, cardos, lavanda, lila y jara colorean ese espacio entre el cielo y la tierra, que es más frío, más húmedo. Donde el rocío se hace cargo de congelar la mañana. Abusa el paisaje de la línea recta. Las cunetas estallan de flores frescas en mayo. En Segovia casi siempre hace frío.
Vamos de fiesta y a mi primo eso le gusta de verdad y se le da bien organizarlo. Muy bien. Es de esos anfitriones que si te descuidas, te quedas un par de días en su casa. No será por un cepillo de dientes o una cama. Quédate que está hecha. Esta es una fiesta auténtica y aquí estamos. Al que más ilusión le hace es a él. Y a ella. Claro.
Con lo que nadie contaba era con los navegadores. Que si vas a una fiesta a las orillas del Pirón, cuídate de Google Maps, que pierde el sentido. Advertido quedas. Las andaduras por los sembrados han sido comentario generalizado de aldeanos acostumbrados a la tranquilidad estrellada. En mi caso, me estaba viendo, dejando mi 500 en el campo para llegar andando al punto de encuentro y algun propio al día siguiente preguntarme “Pero hija, ¿Dónde ibas? ¡ Anda maja!” Imposible rebajar su burla recurriendo a la madre de Mozoncillo. Pero si no es por esas cosas no habría anécdotas de las que reírse. La virgen de Rodelga y el Pirón, atentos ambos.
Estaban casi todos. Los francoparlantes, baila que te baila. Hay dudas sobre la espontaneidad, el resto sospecha que ensayan. Esos bailes coordinados, que se sabían todas las canciones, que no se cansaban, que tumbaron a la juventud. Y no es envidia fea, es de la que fomenta ganas de aprender, como la de la aparición de las pamelas. ¡Qué curioso que las damas se escudaron todas en un reciente viaje a Londres!. Cierto que Londres es el paraíso de la desinhibición. Por no hablar de las gafas. Más que accesorio son parte misma del vestuario. Tan grandes que no hace falta maquillaje ni costosas intervenciones para disimular arrugas si las hubiere. Y así salir estupendas en las fotos. Para el próximo chispún ya sé qué hacer. Me pongo una maceta de las del jardín y con eso estoy a la altura y mis gafas de Audrey Hepburn en "Cómo robar un millón". Ni en Ascot se respira igual glamour.
El requerido atuendo se cumplió y estaba todo el mundo guapísimo y muy limpios. De la comida y la bebida qué se va a decir, con lo mal acostumbraos que nos tienen los anfitriones. Todo rico y abundante. Y tan bonito.
Habló el amigo medio brasileiro, tras un silbido, de las virtudes de él y de las de ella. La desconocida posición de portero de balonmano de él. ¡Qué callado se lo tenía! Los orígenes ucranianos que quizá insuflaron parte de la disciplina de ella. Su carácter francés y el aire segoviano de él. Mezclado todo en el baile, la alegría, la celebración, disfrutar, aprovechar el tiempo. Hacer cosas. Madrugar, darlo todo. Estar con los amigos. Y con Vira.
Sigue la fiesta, la recena. El baile. Amigos del colegio que lo son desde hace más de 50 años. De la playa, de la escuela, de la vida, vecinos, El doctor y sus chicas, compañeros de trabajo que son amigos. El clan de Castellón, a la altura de las circunstancias. Entre ellos destaca la indumentaria del que viste zapatos bicolor, que recoge impresiones y destila alegría. El Liceo en perfecto estado de revista, fieles hasta el cuerpo aguante. Los de Jávea, los mallorquines o londinenses, que se dejaron el alma en la pista. No quita mérito su envidiable entrenamiento. Los de Santander. Artistas, que también los hay. Agrónomos. Expertos en rock and roll y retaguardia de los mejores bares de Madrid, que albergan con discreción la noche más movida aún hoy. La familia, las madres, Madame Herrero, Madame Triska, pertrechadas por ex alumnas y amigas.
Que nosotros nos llamamos primos porque nos hemos olvidado del nombre. Que no nos hace falta. ¡Para eso somos de Segovia! Gracias Tania, gracias Pablo. Vosotros aglutináis a vuestro alrededor, la idea de sumar, de poner una silla más, de acoger, se nota al pasar el umbral. Con vosotros yo me siento como en casa. Y no soy la única.
23/05/2024
TIEMPOS NETFLIX
Corren tiempos extravagantes. Sin llegar al consabido y siempre ambiguo "cualquiera tiempo pasado fue mejor", afirmación que embauca y confunde al intelecto con falsos decorados; oculta las miserias y arrugas de la experiencia propia, tapa sin reparos las convulsiones y avatares que necesariamente atravesamos en nuestro idílico pretérito. Embrolla los sentidos la afirmación que anhela rememorar sin crítica lo acontecido antaño. Sin llegar, digo al autoengaño de querer volver al pasado a retozar entre tempestades vestidas de tímidos vientos del Este o del Oeste; hay aspectos del presente que realmente resultan en mí hoy desasosegantes. Aun en el ocio, que se supone que debería ser solo paz, entretenimiento y "buenrollismo”.Un ejemplo: A la hora de elegir peli por la noche, o sábado tarde, un suponer. Antaño padre se aposentaba en su sitio, madre en el suyo, enarbolado el punto, enjaretando la tarea y el Chéster sin filtro. Tras el obligado telediario y en la última etapa, el tiempo, que madre no se perdía e imponía silencio para después confesar que tanto dato y no sabía qué ponerse; empezaba la película. Punto. O un documental de Don Félix, si padre se hacía cargo del mando antes de su cabeceo. Punto. La opción era binaria, ver la peli o no verla. Ahora nos pasamos más de media hora en elegir qué ver. Sea que uno esté solo o en compañía de otros. “¿Qué quieres ver?” En concreto yo, por mi edad y condición, suelo quedarme dormida en el proceso. Para cuando abro el ojo la peli está a la mitad, si tengo suerte, y no entiendo nada. Ni quién es el protagonista; quién el bueno o el malo, si los hubiere, o quién está enamorado de quién. Me acostumbré hace mucho a no preguntar. Que hay a quien le molesta las interrupciones o comentarios mientras la emisión. Confío en una próxima oportunidad para verla en solitario y satisfacer mi curiosidad. Malicio que la reticencia a dar respuesta a mis dudas, se sostienen más en la ignorancia que en la pereza de la respuesta. Lo sospecho porque tengo pruebas. El resto, aun despiertos tampoco se han enterado, disimulan, como disimula el mundo ante la desgracia ajena. Enredados en el WhatsApp de amores cautivos, Instagram bombardeando zapatos de moda; X requiere pericia, que un hilo lleva a otro y no tiene fin; TikTok anecdotario de risas; actualizándose todos permanentemente en una realidad que no existe, han perdido el hilo de la ficción, que al cabo es lo único cierto. Porque es de verdad mentira.
En estos tiempos de Netflix, digo, y cuando nombro Netflix, es Movistar, Prime Video, H.B.O., Filmin ... En fin. Seguro que hay muchas más. No es el objeto de mi reflexión realizar un inventario de plataformas digitales. En estos tiempos de Netflix la oferta es vasta. ¿Pero es buena? ¿es mejor?. Ocurre algo parecido con los estudios. El otro día, en la entrega de unos premios, uno de los homenajeados dijo: “en mi época solo se podía estudiar para ser abogado del estado si eras de letras e ingeniero de caminos si de ciencias”. Exageraba, claro. El panorama es otro en la actualidad. Antaño, el COU (curso de orientación universitaria), con más o menos éxito pretendía eso, orientar al despistado. La variedad es tal que han surgido cursos para padres que pretenden asesorar la mejor carrera para sus hijos. Hay “coaches” y paginas web que pretenden orientar al chaval para elegir estudios. Tal es la oferta que no se distinguen las titulaciones, dobles grados, grados simples, máster. Va a ser necesario hacer una preparación previa para padres e hijos respecto a la oferta de licenciaturas. No se sabe si la duración será mayor o igual que la de la carrera en sí. Depende. Mucho de todo esto, con perdón, es fruto del "buenismo", de la tabla rasa, del todos somos iguales, del cualquiera puede cocinar. No. No estoy de acuerdo. No quiero poner ejemplos, pero algunos estudios requieren un sacrificio que no exigen otros. Punto. Y quien no esté de acuerdo es que no sabe de lo que estoy hablando. ¡Ea! Y como estas cosas no se pueden decir, no las he dicho. ¿O sí?
Voto por simplificar, como en matemáticas. Ellas siempre fueron el lugar seguro.





