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17/10/2021

VULCANÓLOGO Y UNIDADES DE MEDIDA

Vulcanólogo, salir en la tele con ese faldón rotulado es la caña. Resulta que uno de los vulcanólogos del CSIC que está en la Palma se parece a Fernando Simón, hasta en la voz. Pero se explica de maravilla. Me sorprende que se tilde al volcán de imparable, que se le atribuya voluntad, imbatible.  Infalible destrucción la que deja a su paso la lava con su lento avance. Bravo, despiadado. En fin, eso no es noticia, es poesía. 

Estos días, en los corrillos, se manejan con destreza y conocimiento palabras como fajana o delta, magma, bloques, bombas, cámara magmática, cráter, ceniza volcánica, colada o lava; términos como lapilli, fumarola, se cuelan en las conversaciones de modo natural. Hay quien confunde piroclásticos con piro-plásticos. Gajes del oficio. Aporta caché este vocabulario. Mola. 

Por no hablar de la clasificación de los volcanes: hawaiano, estromboliano, esos grandes desconocidos hace un mes, hoy están en boca de todos. Información y conocimientos al alcance del pueblo, con sus distintas morfologías, sus diques y fallas, los gases. 

Respecto a las unidades de medida, debo expresar mi desazón. Si existen las del sistema Internacional, no sé por qué empeñan los informativos en hacer comparaciones, que no aportan nada. Una hectárea es un campo de fútbol, un clásico. No sé qué tendrá de malo el fútbol, ahora se iguales a la plaza mayor de Madrid, para los más castizos. Y empezamos, ¿se incluyen los edificios? En el campo de futbol es fácil: la línea blanca. Pero ya cuando la cabeza me da vueltas es al oír que 17,2 Ha. de fajana, creo son 36 Mezquitas de Córdoba. ¿Cómo? Un amigo muy sabio se preguntaba si antes o después de la ampliación de Abderramán III. 

Al hablar de la superficie perdida de plantación de plátanos,  yo me imagino los plátanos llenos de ceniza en el Bernabéu, el Wanda o el Maracaná con los futbolistas driblando entre plataneros. También he llenado, mentalmente, la Plaza Mayor de lava y he intentado plantar la Mezquita en esa protuberancia que le está saliendo a la Palma. Desconecto del resto del Telediario. Eso en cuanto a área. Pero las comparaciones son si cabe más sorprendentes cuando se trata de altura. Si en vez de hablar de metros, se habla de elefantes, yo entro en barrena. Es tan alto como diez elefantes. ¿Pero cómo es de alto un elefante? ¿Un elefante macho o uno hembra? ¿africano o asiático? Dentro de estas especies existen subespecies, con características y dimensiones diferentes. Hacer comparaciones con elementos u objetos de medida variable es desconcertante. De hecho, si gugleas "cuánto mide…" la primera línea es "cuánto mide un elefante ". ¡Si lo habrá buscado gente! Un comparativo peculiar es el uso de la altura de La Giralda para que el radioyente o televidente imagine la grandiosidad de la lava emergiendo. ¿A quién se le ha ocurrido? ¿Cuánta gente sabe lo que mide la Giralda? Unos 100 m. ¿Hasta dónde hay que medir? Porque en su cúspide descansa la tinaja sobre la que se alza el Giraldillo ¿lo incluye? éste hace de veleta en la presumida ciudad de los olores. Donde el jazmín y el naranjo compiten en fragancia. 

El colmo es hablar de densidad. He oído en un Telediario a un presentador explicar lo que es la densidad, masa dividida por volumen, de la lava, intentando entender qué ocurre cuando se moja. Que aumenta. El lío que armó. ¡Madre mía! La densidad es muy alta, la del basalto, como el hormigón. Y más. Lo peor es que es un líquido, de densidad triple casi que la del agua. Y si ésta pide papeles, ¿que no pedirá ese fuego? ese que por abadonar la prosa devora todo lo que hay en las laderas a una temperatura parecida a la que alcanzaron las Torres Gemelas antes de caer rendidas tras el impacto y el fuego. 

No hacen falta tantos datos, dan igual. No son importantes. No vamos a ser expertos en volcanes. Cuéntenos lo que pasa. Sin meterse en líos. Luego pasa lo que pasa, se habla de una velocidad de avance de 1300m/h. Me parce mucho. Es 1,3 km/h. No sé. 

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