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13/08/2015

SEMBRANDO GLORIETAS

Las glorietas en España aparecieron más o menos cuando lo hicieron los GAL. Sé que puede parecer frívolo por mi parte unir semejantes acontecimientos. No pretendo que estén relacionados. Sólo fueron contemporáneos.
Yo quiero hablar de las glorietas, rotondas o redondas como las llama mi ex-novio. Roundabout. Buen nombre.


Empezaron a aparecer glorietas en todos los cruces. Los estudiosos del tráfico hablaban de capacidad. Las glorietas servían para dar fluidez al tráfico cuando las carreteras que confluían en el cruce tenían un determinado número de vehículos y la relación entre el número se vehículos de una de ellas y el de la otra estaba dentro de unos rangos. Superadas estas premisas básicas la glorieta dejaba de funcionar, llegaba a capacidad y se colapsaba. Más o menos.


Dejando a un lado estas explicaciones que nadie daba, a las que solo unos cuantos tenían acceso, el resto de los usuarios, conductores, copilotos, pacientes ocupantes de los asientos traseros se preguntaba quién estaba sembrando glorietas. Porque aparecían como setas. De la noche a la mañana, donde antes había un cruce con semáforos o cedas o stops que se tenían mas o menos controlados, que se entendían, con sus más y sus menos, sus atascos, horas malas o buenas, en fin, como todo en la vida, 'puf' nacía una glorieta. La perfección no es de este mundo. 'Puf', otra. Este cambio radical fue lo que hizo que la reacción primera fue de rechazo. Nadie entiende un cambio que da molestias iniciales, por las obra y deja la situación muy parecida a como estaba.

Fue toda una revolución. Al entrar en una glorieta suenan todas las alarmas. ¨Atención Usted no tiene prioridad¨. ¡Toma ya! ¿Y eso por qué? Si me vienen por la derecha, de toda la vida es sabido que yo no tengo prioridad, pero en este caso voy por la carretera principal, la que cruzo es de menor entidad. Deberían tener ellos un ceda que cambie la prioridad . Y los que vienen por la la glorieta por mi izquierda... Por qué tienen ellos preferencia ? Fue toda una revolución, un aprendizaje. Quien viajaba a Inglaterra en esa época siempre era interrogado en el mismo sentido: Y las rotondas?


En mi casa se decía que las vendía 'El Guerra'. Aunque fuera un fenómeno que traspasó nuestras fronteras.
 

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