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24/04/2020

¿QUE PASA CON PLUTON?





Todo el mundo tiene un planeta favorito, como un Sugus o un rey Mago. Ya lo he dicho, yo soy de piña. Confieso que mi preferido es Melchor, y Plutón. ¿Por qué? Debilidades de diván. Pues resulta que desde 2006 Plutón ya no es planeta, es planeta enano. ¡Vaya por Dios! Plutón fue durante mucho tiempo el noveno planeta de nuestro sistema solar. Lo recitábamos, cuando la memoria no era denostada, de modo cantarín, igual que las provincias de las ahora comunidades autónomas, Mercurio, Venus, Tierra, Ávila, Valladolid, Segovia. Se me mezclan las listas. Santander, Burgos, Logroño, Urano, Neptuno, Plutón. Aunque es pequeño, orbita alrededor del Sol y tiene la forma esférica necesaria para ser digno de considerarse planeta. Y ahora resulta que no es planeta.¿No orbita en el mismo plano que el resto? Espero que a nadie se le ocurra derrocar a Melchor.

Cuando éramos pequeños, en el cole, despues de subir del patio cubierto, porque llovía; recuerdo que nos explicaron la duración de los años, tiempo que tardan los planetas en dar una vuelta al sol. A una amiga de la infancia y a mí, dos pequeñajas que queríamos serlo para siempre, que no queríamos hacernos mayores. Yo lloraba por las noches. Venían mi madre a calmarme y "¿qué te pasa?" Y yo "que no me quiero hacer mayor". Aun no sabía de Peter Pan. Eran mis pesadillas. El caso es que en una de esas clases llenas de abirgos y risas, de chicles pegados debajo de los pupitres, cartulinas en las paredes que luego serían pergaminos. Mi amiga y yo avistábamos las desventajas del crecimiento y de la edad adulta. Estábamos a gusto con nuestra infancia. Disfrutábamos de los secretos y la magia de la infacia. Inventábamos y nos reíamos en un mundo feliz. Intuíamos que cumplir años acabaría con ese estado de alegría y despreocupación permanente. Al oír lo que duraban los años en Plutón lo tuvimos claro. Ese sería nuestro hogar. Calculábamos en clase de mates cuantos años tendríamos en Plutón cuando nuestros amigos fueran mayores. A punto de jubilarse los de nuestra clase, nosotras seguiríamos en los columpios. Esa fue para mí la fascinación de Plutón. La duración de los días, eterna. La posibilidad de no crecer a nuestro alcance.

Los sueños son así. A veces se difuminan con una simple noticia. A veces se deshacen con un gesto pequeño. A veces se desvanecen, porque están hechos de humo. Yo lloro mucho. Hoy he soñado que lloraba en tus brazos. Y que no me entendías. Eres tan importante que me atrevo a llorar en tu hombro. Igual que Plutón no es planeta, tú te enfadabas en mi sueño. Lloraba porque no podía más, porque llevaba un año plutónico necesitando desahogarme. Y tu entendías que no me alegraba de verte. No hay mayor suerte que tener a alguien con quien poder hablarlo todo, compartirlo todo o casi todo, que no es lo mismo, pero es igual. Intentaba explicarte, pero igual que Plutón ha perdido su categoría, yo había perdido tu confianza. Estabas en otra órbita. Otro sueño que se va. Hubiera preferido perder a Melchor.

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